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Mirada Interna

LA REPRODUCCIÓN DE LAS CRUZADAS

upaninews · 2 de octubre de 2025 · 3 min de lectura

LA REPRODUCCIÓN DE LAS CRUZADAS

El sitio donde mejor se aprende es en el estado de consciencia que adquirimos a través de los vaivenes internos y eternos que ensayamos, y nada misterioso es ese filtro que decanta lo bueno, lo malo y lo feo de nuestra aventura en este plano. Racionalidad instrumental aparte, no podemos ni debemos dar por terminado que la pegajosa maldad no sea en sí misma, el objeto a combatir, donde quiera que esté, en cualesquiera de sus manifestaciones, y sobre todo, aquella que no está en el radar de los grandes medios de comunicación, pero cuyos atributos informativos superan la grandilocuencia de las tragedias, del momento, más consentidas mediáticamente.

Una muerte puede ser digna o indigna dependiendo de la corriente de opinión que le tribute el duelo. Describirla no tiene sentido. Una muerte es y punto. Que doblen las campanas como efecto de las causas que la originan no hace más que ratificar la ineludible ley de causalidad, no obstante, eso no nos disuade -los programas kármicos están atentos a cualquier resistencia- de observar el panorama con ojo crítico, porque como decía el antropólogo francés, Maurice Merleu Ponty, para seguir una dialéctica quebrada, “es necesario que el mismo individuo esté quebrado”.

Es lo que ocurre con aquellos hechos, rebosante de ignominia. Y los medios quebrados, no lo asumen como una reverencia a la verdad, sino que apuntan al mercado. Al hambre de redes. Más allá de las consideraciones editoriales, no pocos editores, deciden qué es noticia. Fraguan a solas, o en compañía, bajo sospecha y la regencia de sus propietarios, siempre, por dónde apuntalar con una agenda que ni es propia ni independiente. Es cuando, escuchan que hay un genocidio en Nigeria. No pasa nada. Silban un bolero. Los intereses son asquerosos y vitales a la vez.

Lo primero que desgarra es que Nigeria es el sexto país más poblado del planeta -sí, más de 236 millones de habitantes, más que Brasil, Rusia y México- y con los índices de asesinatos a cristianos más grande del planeta. Esto último lo certifica la organización cristiana “Puertas Abiertas”. En su portal se lee que en Nigeria, “más cristianos son asesinados por su fe que en cualquier otra parte del mundo”, aun cuando Corea del Norte lidera el ranking de países perseguidos de acuerdo con el criterio de la mencionada web. En el reinado de Kim Jong-un, hace cinco años, se promulgó la oprobiosa “Ley de pensamiento antirreaccionario”, con la finalidad de arrancar de raíz cualquier práctica cristiana. Tener una biblia en casa es un delito.

No queremos extendernos en datos o registros oficiales del número de fallecidos que han producido los conflictos con más visibilidad, léase Rusia-Ucrania, Israel-Palestina, crisis en Sudán y las tensiones en Siria, por citar los cuatro con más foco, quizá porque después de todo, lo grave y lo constante en el ser humano es esa misantropía encubierta, un odio sistemático, como si la única condición para estar vivo fuera la de vengarse ante cualquier aspecto donde suponga una disminución en el orden social.

Una cosa es que te persigan y encarcelen; otra, que te detengan y te asesinen. Las dos formas son inhumanas, execrables. De allí la lista de países, con 13 naciones con la etiqueta de persecución extrema y 37 con persecución severa, que exhibe puertasabiertasal.org El tipo de crueldad que se vive en esos estados, constituye una representación, nada sutil, de aquellas infames cruzadas, cuyos resultados siempre compartían cristianos y musulmanes en plena Edad Media.  

El tema nigeriano abochorna, sofoca. La comunidad cristiana ha quedado sola, a pesar de la resistencia. Los gritos del silencio. Las palabras del monseñor Wilfred Chikpa Anagbe, obispo de Makurdi, son elocuentes: “Necesitamos que el mundo sepa lo que está sucediendo aquí, especialmente en Benue. La palabra más precisa para describir la situación real en Nigeria es genocidio. La eliminación total de la población cristiana está en marcha”. [i]

Es el rostro de una verdad inocultable. El vértigo de las pasiones humanas. La historia no solo se repite, sino que añade a su memoria más de esa maldad para su propagación.

Fuentes consultadas
[i] https://n9.cl/b7kin


1 comentario

  • Luis Marrero

    4 de octubre de 2025

    ONS muchas gracias por este artículo que nos abre los ojos a realidades desconocidas.

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