Andrés Pérez | SKY Ecuador
Hoy estamos, en un espacio tiempo en el cual las condiciones de la matrix que hemos creado para evolucionar, van a tomar un cambio forzado. Aunque no sería la primera vez que ocurre. La historia en occidente nos ha mostrado que los sistemas de convivencia han tenido una fragilidad, que para bien o para mal, permitieron el desarrollo de muchos -ismos, políticos, económicos, sociales y espirituales (que terminaron siendo religiones) y todos estos creados y aceptados por unos, y rechazados y combatidos por otros.
Es a partir de estos desacuerdos que algunos -ismos se idealizaron, sobre todo los que buscan la igualdad social entre las personas que, a pesar de partir de un concepto loable, su desapego con las leyes que rigen el universo, los lleva a ser inaplicables para generar un bien común a gran escala, lo que les coloca la etiqueta de utópicos. Y como las condiciones se han prestado, hemos vuelto a considerar cuales deberían ser las formas que adoptemos a partir de ahora, para poder mantener un mejor intercambio con los demás seres humanos con los que nos relacionamos. Siendo así entonces, aparecen una serie de nuevas utopías, que creemos serán las soluciones a la nueva normalidad. Volviendo a generar dos bandos para cada una de ellas, así por ejemplo estamos al frente de un ecologismo, en donde los que están en un lado manifiesta la necesidad de una mayor conciencia de consumo y por otro, están los que justifican el aumento del consumo para apalear las demandas del encierro pandémico. De forma similar entramos en una utopía tecnológica, donde se espera que el avance tecnológico sea el avance a la tan anhelada utopía, está la utopía más peligrosa.

Creer que una utopía tecnológica, es el camino a la obtención de la ejecución del plan existencial de un ser humano, es lo más alejado posible del plan original del hombre. Ya se ha mencionado que la virtualidad, aliada del avance tecnológico, es una nueva maya de menor frecuencia que la maya holográfica de la “realidad”. La virtualidad ha logrado absorbernos al punto que no somos capaces de llegar a una dirección solo con nombre de las calles y el número de la casa, ahora es necesario contar con una ubicación, que se lee en una aplicación y que cuenta hasta con una foto, pues ya no somos capaces de reconocer una imagen “real”. Me viene una referencia a la cabeza, cómica pero además la consecución de la utopía tecnológica nos llevará a vivir como los humanos en la película de Wall-e. Vivir en una sociedad, donde todo lo que la tecnología pueda proveer, guiará el desarrollo de la civilización, pero conseguirá una degradación del cuerpo humano, el instrumento de evolución humana. Una consecuencia será la directa eliminación de quienes no puedan acceder a esta civilización tecnológica. Entonces ¿qué pasa con quienes no adquieren la tecnología? El pensamiento Orwelliano, muy recurrente en mí, no deja a la vista un futuro muy halagador en materia de igualdad social, y como en todo ismo, habrá quienes puedan permanecer en él y quienes no, y por esta razón se propiciará una separación entre las personas, siendo así mucho más marcada la desigualdad social.
Entonces ¿las utopías son útiles? Pues sí, utopía según la Real Academia de la Lengua Española es: “Plan, proyecto, doctrina o sistema deseables que parecen de muy difícil realización”, algunos pensadores han descrito que la utopía es como el horizonte, conforme se lo alcanza este cambia, dejando claro que el proceso de evolución humana siempre es cambiante, aunque esto le daría una característica de eterno. Mas yo creo que la utopía sí es alcanzable, pero debe ser alineada al plan único del ser, para que la búsqueda de una utopía tenga sentido. El proceso utópico descrito por los -ismos es una parte incompleta y ahí es cuando es necesario verlos a través de las leyes que rigen el universo, las cuales se nos han sido manifestadas, y comprender si estas utopías realmente aportan al alcance del ser. El experimentar consciente de las utopías nos dejaría en una condición menos cargada para trabajar la Pirámide de Valores de la Escuela Valores Divinos, pues el asumir el trabajo de esta pirámide requiere que la atención vaya al interno y las utopías inconscientes llevan toda la atención al exterior.





ONS..De que Vale una Utopía, la era tecnológica y todo eso, a costa de nuestro ser, convencen a los chicos y adolescentes.. gran columna! Gracias!