Lester Young, saxofonista y clarinetista estadounidense de jazz, nació el 27 de agosto de 1909 en Woodville, Mississippi, de padre músico y madre maestra. Lester repartió periódicos y limpió zapatos, aprendió a tocar violín y batería y formaba parte de la banda familiar. A los 13 aprendió el saxofón y hacia 1930 dejó la familia y se unió, como músico independiente, a las orquestas de Walter Page, Bennie Moten, King Oliver y Art Bronson, con frecuencia en Kansas City, crisol de origen de grandes del jazz.
En 1934 se unió a Count Basie, realizó una breve pasantía por la banda de Fletcher Henderson como sustituto del gran Coleman Hawkins, cuyos estilos eran tan diferentes que no calzó, regresando en 1936 con Basie. Destacaba por sus solos y su estilo denominado cool, mucho más relajado, de melodías simples, lógicas y frescas, estribillos bien ejecutados y ninguno igual al otro, muy diferente al de Hawkins y otros de la época.
En Nueva York conoció a Billie Holiday, quien cantó un tiempo en la banda de Basie y con quien entabló una estrecha amistad de por vida. Lester la llamó Lady Day y Billie lo bautizó el “presidente de los saxofonistas”, conocido desde entonces como Pres o Prez Young. En 1944 participó en sesiones inolvidables de un cuarteto con Slam Stewart, y protagonizó el cortometraje Jammin’ the Blues.
Tras sufrir duras agresiones racistas y prisión por posesión de marihuana durante el servicio militar, quedó muy afectado y se afilió al alcohol. No obstante, realizó algunas de sus mejores grabaciones («D. B. Blues» y «These Foolish Things») y salió de gira por Europa con el Jazz at The Philharmonic.
Casi 50 grabaciones constituyen su discografía y ejerció gran influencia en muchos saxofonistas incluidos Stan Getz, Charlie Parker y Dexter Gordon.
Falleció el 15 de marzo de 1959 en Nueva York.





