LA UNIDAD, ETERNO PROPÓSITO – Especial N°7 ya disponible. Consigue tu copia aquí

Consciencia

LA DOCENCIA VIRTUAL, UNA RUTA DESIGUAL

El regreso a clases se inició –hace poco más de un mes- bajo el esquema que ofrece el método en línea. Ante esta transición las familias han tenido que sortear cada una en sus distintas situaciones el encontrar…

upaninews · 1 de octubre de 2020 · 4 min de lectura

LA DOCENCIA VIRTUAL, UNA RUTA DESIGUAL

Zully Hernández | SKY Venezuela

El regreso a clases se inició –hace poco más de un mes- bajo el esquema que ofrece el método en línea. Ante esta transición las familias han tenido que sortear cada una en sus distintas situaciones el encontrar opciones para que sus hijos puedan integrarse al nuevo ciclo escolar, lo que representa gastos adicionales para familias que en muchos casos ya reportaban una situación económica frágil después de la parálisis de diversos sectores productivos generada por la pandemia.

El informe publicado por el Gobierno de Argentina que presentó los resultados preliminares de la Evaluación Nacional del Proceso de Continuidad Pedagógica, destaca que existe “una brecha amplia entre las escuelas públicas y privadas en la intensidad del vínculo que pudieron mantener los docentes con sus estudiantes. Tal como se esperaba, la desigualdad se convirtió en un factor aún más determinante durante la pandemia”.

En estos cinco meses de escuelas cerradas, casi la totalidad de los establecimientos generaron propuestas de continuidad pedagógica. El 95% de los hogares confirma ese dato. En general, la respuesta del sistema educativo fue rápida: “El 80% pudo establecer un contacto con sus estudiantes en el término de dos semanas o menos. Solo un 5% declaró estar adecuándose todavía a la educación remota”.

La disparidad en el acceso a Internet no permitió una estrategia generalizada y el documento arrojó que 3 de cada 10 hogares no tiene Internet fijo. “Entre ellos, el 27% solo accede a través del celular y el 3% no accede por ninguna vía. Más aún, el 53% no tiene una computadora personal para uso educativo”. La brecha se dispara cuando se mira al interior de las gestiones: el piso tecnológico del sector privado duplica al sector estatal y ello, claro, va atado al nivel socioeconómico. Los hogares de mayores ingresos pudieron sostener el aprendizaje con mayor fortaleza.

Por otro lado, según lo expuesto en la investigación realizada por Eduardo Batista Martínez, Rector de la Universidad de Benito Juárez de Oaxaca, hecho público en el diario El Universal, reiteró la desigualdad de condiciones en la organización de los espacios familiares en las zonas de mayor pobreza, caracterizados por la carencia de servicios básicos y hacinamiento, ni que decir de los costos de la inversión tecnológica para sectores sociales en desventaja y los alcances reales de la conectividad para participar en la urgente educación virtual, que permita dar continuidad a los programas educativos, como lo demandan los gobiernos federales y estatales”.

Donde predomina la población rural, se registran carencias de servicios básicos y a esto debemos agregarle la ausencia de infraestructura necesaria para que pueda operar una red tecnológica que permita la conectividad.

En el caso de México, según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH, 2019), el promedio nacional de servicios de internet en los hogares es de 53 por ciento, hay estados como Oaxaca que apenas alcanzan el 29 por ciento.

Observando estos datos es evidente la abismal brecha entre dos estados de un mismo país, y esto incide en forma directa en la cobertura que permita atender en forma eficaz a los estudiantes de los diferentes niveles educativos.

Otro caso, a considerar lo tenemos con la Asociación Estatal de Profesores Estatales, Anpe, de Canarias, España. El organismo aseguraba que ocho de cada diez docentes del archipiélago no disponen de suficientes recursos tecnológicos para afrontar el cierre de los centros educativos.

En los casos estudiados, la brecha digital es una realidad indiscutible, y se presenta entre las nuevas generaciones de estudiantes, profesores, en las dificultades de algunos colectivos de disponer de dispositivos y conexión a internet para poder estudiar desde casa. A esto se añade las carencias productos de los continuos recortes presupuestarios del sector educativo por parte del estado.

Diferentes caminos coinciden con la misma problemática: La atención inmediata para solventar estos aspectos es perentoria sobre todo para evitar la deserción estudiantil, para dejar de sostener un sistema que alimenta la desigualdad y la discriminación en la cobertura educativa.

Consideramos lo expuesto por Aitor Álvarez Bardón, director del área de Psicología de la Educación en la Unir, Universidad en Internet, de Ecuador. Allí elaboró un artículo titulado The Conversation, y destacó que la docencia online requiere de “un conjunto de recursos para asegurar que el estudiante esté acompañado en todo su proceso de aprendizaje, que se cuenta con los apoyos adecuados y con la experiencia y preparación necesarias para ofrecer recursos de calidad, trabajo en equipo entre docentes y estudiantes y, cómo no, un sólido modelo educativo y pedagógico”.

Fuentes consultadas.

https://www.infobae.com/educacion/2020/07/30/informe-oficial-la-educacion-a-distancia-durante-la-pandemia (miércoles 30/09/2020)

https://www.eluniversal.com.mx/opinion/eduardo-bautista-martinez/educacion-virtual-y-desigualdad-social
https://www.lavanguardia.com/vida/formacion/20200414/48495012419/educacion-online-no-llega-todos-alumnos.html
https://www.educaciontrespuntocero.com/noticias/educacion-online-en-la-pandemia/
  • Slider

Comentarios

Todavía no hay comentarios. Sé la primera persona en escribir.

Sigue leyendo