Procrastinación es el arte de fingir engañarte con la finalidad de sentirte mejor, sabiendo que te vas a sentir mucho peor. Del latín procastinare, pro, a favor y crastinus, mañana, se refiere a la decisión de postergar, posponer actividades que se deben realizar, para realizar otras actividades más agradables, pero menos urgentes, o importantes.
El procrastinador, definido en el Bhagavad Gita por Krishna como un ser de naturaleza tamásica (inercial), es usualmente considerado como una persona con poca motivación, con poco interés y, quizás incluso, perezosa. Tamas refiere a una de las tres gunas, naturalezas, descritas en los Vedas. Las tres gunas son Sattva, Rajas, y la mencionada Tamas. La primera reúne características de armonía, equilibrio, conocimiento, pureza, bondad, nobleza, la segunda contiene el movimiento, el dinamismo, la pasión, la energía, la acción, el deseo etc.
Finalmente, la tercera incluye: pereza, inercia, oscuridad, falta de motivación, ignorancia, apatía, violencia, desorden. Tamas es la más baja de las naturalezas. En el Bhagavad Gita se explican las tres gunas de la siguiente forma: “La acción que es virtuosa, pensada, libre de apego, y sin expectativas es considerada Sattvica; la acción que es guiada puramente por el deseo del placer, egoísmo y mucho empeño es Rajasica; la acción que se emprende por ilusión, ignorando las consecuencias, sin considerar la pérdida o el daño a los demás o a uno mismo, es llamada Tamasica.”.
Leyendo esta cita, encontraremos que la aseveración de Krishna coincide perfectamente con la descripción, si entendemos que la procrastinación es una acción absurda que uno cumple considerando poco las consecuencias, sabiendo que va a terminar dañando uno mismo, generando ansiedad y tensión. Pero aun sabiéndolo, ¡qué fácil es ceder ante esa evasión!
Según Fuschia Sirois, psicóloga, investigadora y profesora en el Reino Unido, la procrastinación es debida a nuestras emociones.
Pequeñas o grandes postergaciones parecen tener el mismo conjunto de causas – como expone las investigaciones de Sirois, y coherente con la emoción raíz de cada acción egoica – todo se fundamenta en el miedo. La académica habla de escasa autoestima, el no sentirse capaz de realizar la tarea, preocuparse del juicio de los demás sobre el propio trabajo.
Este es el caso de quienes se encuentran realizando otros trabajos mientras evitan algo en particular que les genera más ansiedad. Por ejemplo, quienes terminan limpiando la cocina mientras evitan estudiar. Sin embargo, también hay quienes procrastinan simplemente porque saben que lo que tienen que hacer es aburrido o poco estimulante.
La profesora afirma esa acción es esencialmente irracional. “No tiene sentido hacer una cosa que sabes que va a tener consecuencias negativas”.
El profesor de psicología, y miembro del “Procrastinación Research Group” (Grupo de investigación sobre la procrastinación), Tim Pychyl, reafirmó lo expresado por Sirois, al reiterar que la procrastinación es un “problema emocional, no de manejo del tiempo”.
Pero, ¿por qué un comportamiento tan irracional? ¿Cómo llegamos a engañarnos escogiendo resolver un pequeño malestar inmediato sabiendo que en un futuro próximo vamos a estar en la misma situación, pero, con más ansiedad, un nuevo sentimiento de culpabilidad y posibles problemas?
Los psicólogos respondieron: la evolución. En el fondo somos seres muy básicos. Si una cosa nos hace sentir mal, o nos da miedo, o ansiedad, lo sentimos como un peligro y resolvemos el problema decidiendo no enfrentarlo. Esto nos da una gratificación inmediata, que nos crea dependencia. No somos capaces de sentir de la misma forma el “peligro” que estamos creando en nuestro futuro.
Según un estudio del profesor Hal E. Hershfield, “las personas tratan a su yo futuro como si fuese otra persona”, y la consecuencia de esto es que “si las personas tienden a considerar a su yo futuro como un extraño, entonces no tienen más motivo de guardar dinero, del que tienen de regalarlo a un extraño”.
Extrayendo el razonamiento, ¿por qué uno debería hacer un trabajo que no quiere hacer cuando puede hacerlo un extraño en el futuro?
Las investigaciones de Sirois, tienen una especial énfasis en los efectos negativos de la procrastinación, pues como mencionamos anteriormente, irónicamente, no obstante el pensamiento que está en la base del acto sea sentirnos mejor, parecería que en realidad se puede incurrir en tremendos efectos negativos para nuestra salud física y mental, entre ellos: estrés crónico, poca satisfacción, síntomas de ansiedad y depresión, enfermedades crónicas, e incluso, se puede llegar a resentir de hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
La procrastinación no es más que un ejemplo de esas malas decisiones que la mayoría de los individuos cumplimos cada día, al decidir si despertarnos antes o después, comer fruta o papas fritas, ir a caminar o sentarnos a ver Netflix. Un ejemplo de esa malsana e irresistible atracción que sentimos por el tamas, que intentamos vencer tantas veces al día.
Según las escrituras es increíblemente difícil intentar un salto de Tamas a Sattva, por lo que lo sugerido es pasar por Rajas, la acción, de ahí que, una posible forma de ir combatiendo la procrastinación es engañarnos un poquito, como siempre se hace en las pequeñas batallas del ego, al fin de generar algo de movimiento: decirse “bueno solo voy a escribir el primer párrafo”, y aprovechar la satisfacción y la autoestima generada por el logro, para seguir.
Fuentes consultadas: - https://www.bbc.com/worklife/article/20200121-why-procrastination-is-about-managing-emotions-not-time - https://www.bbc.com/worklife/article/20210310-why-we-procrastinate-on-the-tiniest-of-tasks - https://eprints.whiterose.ac.uk/91813/1/Sirois%20PAID%202004.pdf - https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3764505/ - https://eprints.whiterose.ac.uk/91813/1/Sirois%20PAID%202004.pdf - https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3764505/






¡Excelente análisis! Gracias por la genialidad y el buen consejo.