Tal cual viajeros en el tiempo y en una especie de fórmula para llegar al punto de inicio, expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) visitarán China, en los próximos días, para investigar sobre los orígenes del SARS-CoV-2, causante de la actual pandemia de Covid-19.
Después de semanas de trabas, por parte de Pekín, denunciadas públicamente por Tedros Adhanom Ghebreyesus, actual director general de la OMS y, a su vez, negadas por el gobierno asiático, se estima que llegue al país asiático una Comisión referida, para trabajar en las pesquisas sobre el primer brote de la enfermedad en la ciudad de Wuhan, el pasado diciembre de 2019.
Como ya sabemos, la historia de los virus se remonta a las arcaicas formas asexuadas de reproducción y evolución biológica en la Tierra, apenas descubiertas por la ciencia actual durante el siglo XIX. Pero la aparición de virus, bacterias, hongos y protozoarios en nuestro entorno es anterior incluso al Homo Sapiens.
Los virus se han caracterizado, de forma peculiar, por su capacidad de infectar a animales y hombres, y de reproducirse en sus hospedadores para su supervivencia. Han tenido la capacidad, también, de cambiar el curso de la humanidad, lo que les ha adjudicado la victoria de muchas batallas, en las que los hospedadores han sido derrotados en su búsqueda por la erradicación de los mismos.
Curiosamente, su forma de evolución es rápida con diferentes fuentes de variabilidad en mecanismos como las mutaciones, las recombinaciones y las reagrupaciones.
Dentro de las enfermedades que han marcado al ser humano, transmitidas de forma viral, podemos mencionar la tuberculosis, la viruela, la peste bubónica, la influenza y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Ramificaciones y nuevas cepas han caracterizado a las enfermedades virales y, en el caso particular que nos ha ocupado durante todos estos meses, los coronavirus, podemos decir que una de sus particularidades son las glicoproteínas en su superficie o envoltura, que le da un aspecto de corona a su capa externa, dentro de sus 80 a 220 nanómetros de diámetro. A ese aspecto se debe su nombre.
“Contienen un Genoma de ARN de mayor tamaño, de cadena única lineal y de sentido positivo, por lo que los hace altamente infecciosos cuando se producen eucariotas. Se replican en el citoplasma, maduran en el retículo endoplasmático y en el aparato de Golgi y salen por germinación.”[1]
Los coronavirus están asociados al síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y al síndrome respiratorio agudo severo (SRAS-CoV o SARS-CoV). El Covid-19 se considera una nueva cepa nunca antes encontrada en el ser humano, que no estaba incluida en las, aproximadamente, 50 formas ya conocidas.
El 31 de diciembre de 2019 se reportaron en la OMS los primeros casos de neumonía, en Wuhan, donde sus autoridades afirman haberlos detectado entre el 12 y el 29 de diciembre. Seguidamente, los mismos cierran un mercado mayorista de venta de mariscos, el 1 de enero de 2020, y el día 7 anuncian estas neumonías como parte de los síntomas del nuevo coronavirus.
El 11 de enero se anuncia la muerte de la primera persona afectada por la nueva cepa, expuesta en el mercado clausurado. El 12 de enero, China anuncia la secuencia genética del virus para empezar a desarrollar mundialmente paquetes de diagnóstico.
Continúa la cadena de contagio. Anuncia Tailandia, Japón, Corea del Sur, Estados Unidos, entre otros países. Se cierran algunos aeropuertos, pero a finales de enero todavía no se consideraba esta enfermedad como emergencia internacional de salud pública. Europa anuncia casos, también, en esas fechas.
El 2 de febrero se anuncia, en Filipinas, la primera muerte fuera de China.[2] Ya el mundo entero está en alerta, el miedo se empezaba a percibir en todo el globo terráqueo, aunque todavía se creía imposible una pandemia global. Solo hasta el 11 de febrero, la OMS nombra al coronavirus como Covid-19, y un mes después lo confirman como pandemia. Ya desde ese momento la situación era una vertiginosa cadena de contagio mundial, como piezas de dominó erguidas, que van cayendo una sobre la otra.
En agosto, Rusia anunció la prueba de una vacuna que llamó Sputnik-V. Estados Unidos, por su parte, conmina a la población a prepararse para recibir una posible vacuna también. En diciembre, los laboratorios Pfizer y BioNTech solicitan aprobación para sus vacunas de emergencia y, casi de inmediato, se notifica la distribución de las primeras dosis, por funcionarios norteamericanos.
Sin embargo, el virus experimenta su propia batalla y, como una retaliación hacia lo que la vacuna podría beneficiar, y a pesar de las teorías conspirativas que apoyan la resistencia a la vacuna, el nuevo coronavirus se renueva rápidamente. Ya desde septiembre pasado, se hablaba de una nueva variante de SARS-CoV2, conocida como B117, que abrió el ciclo de Nuevo Año 2021 con un aumento de casos, sin precedentes, además con la no estimada característica de un altísimo contagio.
Surgió en Londres, pero ya se han anunciado casos en otros países. Se dice que tiene 23 mutaciones. Países como Alemania, Argentina, España, Francia y Sudáfrica están en el ojo del huracán a la hora de acelerar la aplicación de la vacuna, aunque siguen los estudios sobre la efectividad de la misma sobre estas nuevas cepas. Natural y esperado, dicen los expertos en torno a las variaciones del virus.
Ya Pfizer y BioNTech confirmaron esta efectividad en las variantes, pero este año nos preguntamos, ¿cuál es el modelo de supervivencia en este naciente año frente a los avatares de este estertor despiadado que sigue un destino prefijado para corroborar el miedo? Es importante mantenerse alerta, pero conscientes de que el miedo nunca será la salida.
Que no hagan de nuestra incertidumbre un modelo de terror a la muerte. Este torpedo a la verdadera evolución de la humanidad debe seguir llevándonos por el camino interno de entender que lo externo no es la vía. La respuesta a toda esta distracción atemorizante solo puede dársela el mismo individuo, por encima de cualquier mecanismo de control de masas.
Fuentes consultadas [1] https://www.medigraphic.com/pdfs/saljalisco/sj-2020/sj201d.pdf 2 https://cnnespanol.cnn.com/2020/12/25/cronologia-del-coronavirus-del-primer-caso-reportado-al-desarrollo-de-vacunas-en-12-meses/






Entre algunas ausencias informativas y alertas higiénicas me mantuve en el 2020, donde las corrientes de temor alborotaban mis oidos, y aunque algunas personas le parezca ilógico e inusual mi forma de pensar, solo trato de conservar la calma con mi valiente respiración, precaución y amor para mi y los mios..De todo esto que estamos viviendo en el tunel de la verdadera consiencia me alegra ver ha nuestra madre tierra renovarse, transformarse, limpiarse un poco de nosotros que hemos sido durante millones de años cada vez más implacables contra ella y que nuestras mutaciones constantes la han maltratado tanto. Paciencia, consiencia y amor es lo que nos resta. Manténgase saludables y en amor…ONS