István Kertész, músico y director de orquesta húngaro, nació el 28 de agosto de 1929 en Budapest, en una familia de origen judío. Desde los seis años aprendió piano y violín, pero fue en la posguerra (1947) que ingresó en la Academia de Música Ferenc Liszt donde estudió formalmente ambos instrumentos, además de composición con Zoltán Kodály y Leó Wiener. Luego se interesó por la dirección orquestal, formándose bajo la batuta de Lászloó Somogyi (1949-1953).
Tras concluir, debutó como director en Györ (1953-1955) y luego con la Ópera de Budapest (1955-1957). Al fracasar la revolución del 56, emigró a Roma y profundizó sus estudios en la Academia Nacional de Santa Cecilia con Previtali, después de lo cual su carrera despegó.
Obtuvo contratos para dirigir en Hamburgo, Wiesbaden, Hanover, fue director general de música en la Ópera de Ausburgo (1960) donde aumentó su renombre por sus interpretaciones de las óperas de Mozart, siendo invitado al Festival de Salzburgo para dirigir “El rapto en el serrallo” (1961 y 1962) y “La flauta mágica” (1964). Durante la década trabajó también con las Orquestas Filarmónicas de Viena, Israel y Berlín, luego asumió la dirección principal de la Ópera de Colonia y estrenó “Billy Budd” de Britten.
Fue director titular de la Sinfónica de Londres (1965-1968), realizando numerosas grabaciones entre las que destacan las obras de Dvořák, incluido el primer registro completo de la Primera Sinfonía. Si bien fue célebre dirigiendo Mozart y Dvořák, en su repertorio también se encontraban obras de Bartók, Verdi, Brahms, Haydn y de su propio maestro Kodály, entre otros. Su estilo se considera objetivo al enfocarse en el sonido y la musicalidad, más que en lo original.
En 1973 asumió la dirección de la Orquesta de Bamberg y durante una gira en Israel, murió ahogado el 16 de abril en la costa de Herzliya.
Fotografía: https://media1.jpc.de/image/w1155/front/0/0749677129828.jpg.





